martes, 22 de diciembre de 2015

Microrrelatos de diciembre: ganadores y clasificados



MICRORRELATOS GANADORES


     Llevaba una vida encerrado en lo que él llamaba “cárcel”. A sus dieciséis ya había sufrido más que cualquiera. Empezó a apartarse del mundo. “Si no siento; si no recuerdo; si no veo; no duele”, pensaba. Las personas que lo apreciaban intentaron llegar a su burbuja pero él jamás les permitió entrar. Tiró los libros, las notas, los contactos y sus esperanzas de una vida feliz. Cuando quisieron darse cuenta, él ya estaba muy lejos. Y cerró los ojos para no volver a abrirlos más, para no sentir, recordar o ver. No sabía si terminaba o empezaba, pero necesitaba irse. Irse donde pudiera sonreír. 

Elena Álvarez Sánchez 1º Bach B 


"El soñador"
Abel tenía 84 años. Había vivido feliz toda su vida y junto a su familia, pero Abel tenía un problema: todo lo que soñaba se hacía realidad.
Soñó que se iba a casar con Almudena, y así fue. Soñó que iba a tener tres hijas y un hijo varón, todo lo que soñaba se hacía realidad.
La noche de su 84 cumpleaños soñó que le quedaban 365 días de vida y quiso despedirse. Organizó su propio funeral, se reconcilió con la vida, y el día de su 85 cumpleaños cerró los ojos para no volver a abrirlos más.

Hugo Cortacero Pérez, 1º ESO A


MICRORRELATOS FINALISTAS 



Hacía tiempo que no sentía apego hacia la vida. Todo se había vuelto gris y monótono. Ella pensaba que ya había vivido lo suficiente. Había amado y la habían amado, había llorado, había reído, pero, sobre todo, había vivido con plenitud. Al fin y al cabo todo es efímero. La gente va y viene mientras poco nos marchitamos y la luz de la vida se va apagando. Y entonces, mientras tenía ese pensamiento, supo que había llegado su hora. S último anhelo fue poder regresar a aquellos días tan perfectos. Sonrió y cerró los ojos para no volver a abrirlos más.

Alba Sánchez Escobedo, 4ºESO E

A veces me siento muy feliz cuando sueño cosas bonitas. Sueño que estoy en el mar sentado en la orilla… Noto la brisa marina en contacto con mi piel. Puedo oler la espuma del mar. Me gustaría poder adentrarme en el océano, bajar hasta las profundidades y ver los corales, arrecifes, bancos de peces… En el mar soy feliz.
Cuando despierto de mi sueño me siento triste y me gustaría cerrar los ojos para no volver a abrirlos más.
David Ochando, 1ºESO A




domingo, 13 de diciembre de 2015

El poema de la semana

Del 14 al 18 de diciembre




Cuerpo docente 

Bien sabía él que la iba a echar de menos
pero no hasta qué punto iba a sentirse deshabitado
no ya como un veterano de la nostalgia
sino como un mero aprendiz de la soledad.

Es claro que la civilizada preventiva cordura
todo lo entiende y sabe que un holocausto
puede ser ardua pero real prueba de amor
si no hay permiso para lo imposible.

En cambio el cuerpo
como no es razonable sino delirante,
al pobrecito cuerpo
que no es circunspecto sino imprudente
no le van ni le vienen esos vaivenes
no le importa lo meritorio de su tristeza
sino sencillamente su tristeza.

Al despoblado desértico desvalido cuerpo
le importa el cuerpo ausente / o sea le importa
el despoblado desértico desvalido cuerpo ausente
y si bien el recuerdo enumera con fidelidad
los datos más recientes o más nobles
no por eso los suple o los reemplaza
más bien le nutre el desconsuelo.

Bien sabía él que la iba a echar de menos
lo que no sabía era hasta qué punto
su propio cuerpo iba a renegar la cordura.

Y sin embargo cuando fue capaz
de entender esa dulce blasfemia
supo también que su cuerpo era
su único y genuino portavoz.

MARIO BENEDETTI

jueves, 10 de diciembre de 2015

Le poème de la semaine

(Chanson- Gérard Lenorman)

Si j'étais président

Il était une fois à l'entrée des artistes
Un petit garçon blond au regard un peu triste
Il attendait de moi une phrase magique
Je lui dis simplement : Si j'étais Président
Si j'étais Président de la République
Jamais plus un enfant n'aurait de pensée triste
Je nommerais bien sur Mickey premier ministre
De mon gouvernement, si j'étais président
Simplet à la culture me semble une évidence
Tintin à la police et Picsou aux finances
Zorro à la justice et Minnie à la danse
Est c'que tu serais content si j'étais président ?
Tarzan serait ministre de l'écologie
Bécassine au commerce, Maya à l'industrie,
Je déclarerais publiques toutes les patisseries
Opposition néant, si j'étais Président

Si j'étais Président de la République
J'écrirais mes discours en vers et en musique
Il était une fois à l'entrée des artistes
Un petit garçon blond au regard un peu triste
Il attendait de moi une phrase magique
Je lui dis simplement : Si j'étais Président
Si j'étais Président de la République
Jamais plus un enfant n'aurait de pensée triste
Je nommerais bien sur Mickey premier ministre
De mon gouvernement, si j'étais président
Simplet à la culture me semble une évidence
Tintin à la police et Picsou aux finances
Zorro à la justice et Minnie à la danse
Est c'que tu serais content si j'étais président ?
Tarzan serait ministre de l'écologie
Bécassine au commerce, Maya à l'industrie,
Je déclarerais publiques toutes les patisseries
Opposition néant, si j'étais Président

Si j'étais Président de la République
J'écrirais mes discours en vers et en musique
Et les jours de conseil on irait en pique-nique
On f'rait des trucs marrants si j'étais Président
Je recevrais la nuit le corps diplomatique
Dans une super disco à l'ambiance atomique
On se ferait la guerre à grands coups de rythmique
Rien ne serait comme avant, si j'étais président
Au bord des fontaines coulerait de l'orangeade
Coluche notre ministre de la rigolade
Imposerait des manèges sur toutes les esplanades
On s'éclaterait vraiment, si j'étais président !

Si t'étais Président de la République
Pour nous, tes p'tits copains, ça s'rait super pratique
On pourrait rigoler et chahuter sans risques
On serait bien contents si t'étais Président

Je s'rais jamais Président de la République
Vous les petits malins vous êtes bien sympathiques
Mais ne comptez pas sur moi pour faire de la politique
Pas besoin d'être Président, pour aimer les enfants.


miércoles, 9 de diciembre de 2015

Leer, conversar y escribir: Rimas y leyendas, Bécquer.

Disfrutar de los poemas de amor y también del misterio, de lo inexplicable, es el objetivo de la lectura en común en el aula de este libro de Bécquer y de esta guía de lectura que presentamos. 

 

 

lunes, 7 de diciembre de 2015

El poema de la semana

Del 7 al 11 de diciembre


    ACEITUNEROS
    Andaluces de Jaén,
    aceituneros altivos,
    decidme en el alma, ¿quién,
    quién levantó los olivos?

    No los levantó la nada,
    ni el dinero, ni el señor,
    sino la tierra callada,
    el trabajo y el sudor.

    Unidos al agua pura
    y a los planetas unidos,
    los tres dieron la hermosura
    de los troncos retorcidos.

    Levántate, olivo cano,
    dijeron al pie del viento.
    Y el olivo alzó una mano
    poderosa de cimiento.

    Andaluces de Jaén,
    aceituneros altivos,
    decidme en el alma ¿quién
    quién amamantó los olivos?

    Vuestra sangre, vuestra vida,
    no la del explotador
    que se enriqueció en la herida
    generosa del sudor.

    No la del terrateniente
    que os sepultó en la pobreza,
    que os pisoteó la frente,
    que os redujo la cabeza.

    Árboles que vuestro afán
    consagró al centro del día
    eran principio de un pan
    que sólo el otro comía.

    ¡Cuántos siglos de aceituna,
    los pies y las manos presos,
    sol a sol y luna a luna,
    pesan sobre vuestros huesos!

    Andaluces de Jaén,
    aceituneros altivos,
    pregunta mi alma: ¿de quién,
    de quién son estos olivos?

    Jaén, levántate brava
    sobre tus piedras lunares,
    no vayas a ser esclava
    con todos tus olivares.

    Dentro de la claridad
    del aceite y sus aromas,
    indican tu libertad
    la libertad de tus lomas.

MIGUEL HERNÁNDEZ

Ilustración de Vincent Van Gogh

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Le poème de la semaine


La ville au loin se tient dans le froid, assoupie,
sans bouger, comme un nid posé sur l’horizon…
L’église est, sur le haut de la ville, accroupie
comme une poule grise, et couvre les maisons
qui, sur la pente, en capuchons de tuile brune
pour s’échauffer, se serrent l’une contre l’une ;
et tandis que la neige ensemble les confond,
sous leurs toits de plus en plus lourds, ratatinées…
comme des vieux, elles fument leurs cheminées,
quelles pipes!…vois-tu la tête qu’elles ont  ?
L’une depuis cent ans est noire et culottée  ;
l’autre étrenne sa coiffe en tôle tuyautée  ;
d’autres ont des bérets attachés sous le cou…
L’ une a son bonnet rond, l’autre un chapeau pointu,
une crête de coq, un casque ..., les vois-tu
noires sur les toits blancs au milieu de la neige ?


Marie Noël, Les Chansons  et  les Heures