domingo, 19 de junio de 2016

El poema de la semana

 Del 20 al 24 de junio



LOS INSECTOS SON LOS BESOS DEL SOL

yo, que arriesgando mi propia vida
salvé insectos diminutos de morir ahogados

capaz de escuchar el temblor de sus antenas
bajo mi seco aliento

capaz de insuflar vida
capaz de detener la lluvia
con solo desearlo

capaz de hacer girar el sol
alrededor de tu boca
porque tu boca
siempre será el centro del universo

yo, que tenía superpoderes
que era inmortal y lo sabía
ahora no sé nada

ha llegado junio
y no sé nada


ISABEL BONO

 De (Tras)lúcidas. Poesía escrita por mujeres (1980-2016).

jueves, 16 de junio de 2016

FINAL DEL CONCURSO DE MICRORRELATOS 2016



     El jueves 9 de junio volvimos a reunirnos en la Biblioteca para celebrar la final del Concurso de Microrrelatos y conocer el fallo del jurado. En esta ocasión fue el alumnado de 2 ESO el que llevó a cabo la lectura en voz alta de algunos microrrelatos de autores ya consagrados en este género: Daniel Heredia y Elena Cortés, de 2 ESO C; María Pérez, Wendy Bianca Orellana y Carmen Sandoval, de 2 ESO E. Asimismo, disfrutamos de las voces de las profesoras Conchi Torres y Asunción Fernández y de nuestro orientador, Daniel Guerrero.
     Los textos que resultaron ganadores fueron los de Elena Álvarez Sánchez, de 1 Bach. B, (en la categoría de 2 Ciclo y Bachillerato) y Hugo Cortacero Pérez, de 1 ESO A (en la categoría de 1 Ciclo).
Quedaron finalistas los textos de Alba Bonillo López, de 3 ESO A y Alejandro Delgado Fiore, de 1 ESO A. 
Aquí os dejamos sus historias:


La princesa era guapa, pero su espejo no se lo decía todas las mañanas. El caballero era valiente, pero no se atrevía a decir lo que pensaba. Esa vendedora era honesta, pero su mente engañaba a su corazón. Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello. Ese ladrón quiere querer, pero solo le enseñaron a herir. Y aquí estoy yo, escribiendo dobre personas que no existen, contando historias alucinantes que nunca pasaron, viviendo vidas de papel y tinta que no me pertenecen mientras que la mía llama a la puerta una y otra vez. ¿Cuántas veces más le diré que no me estoy en casa? Creo que va siendo hora de enfrentarse a la realidad.

Elena Álvarez Sánchez, 1 Bach. B

"Un bocadillo para Nochebuena"
'Necesito ayuda, tengo hambre', ponía en el cartón roto que abrigaba sus pies.
La calle en Navidad estaba llena de gente bien vestida, las cafeterías olían a churros y chocolate caliente, había sonrisas  en las caras y alegría en el ambiente.
Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello.
Mencía se le acercó con sus trenzas rubias y sus manis pequeñas. Ella también tenía hambre. Alguien allí cerca había tirado un bocadillo y un botellín de agua. Aquella Nochebuena cenaron juntos.

Hugo Cortacero Pérez 1 ESO A


    Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello. Nadie lo miraba, nadie le preguntaba si se encontraba bien, si necesitaba ayuda.
    Aquel hombre lloraba desconsoladamente, como nadie había llorado nunca jamás. Ese llanto desgarrador le partía a uno el alma. Y nadie se dignó a girarse.
     Era el llanto de quien había perdido unos buenos amigos, de quién había disfrutado de buenos momentos, de quién había logrado alcanzar el final de un camino, a veces fácil, y otras no tanto.
     Era el llanto de quien había terminado una buena historia."

Alba Bonillo López, 3 ESO A

"El reflejo de tus ojos"
Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello. La gente estaba muy ocupada en las cosas visibles, importantes. Yo, sin embargo, lo vi. Por un instante, breve, demasiado leve, casiimperceptible, inimaginable, el reflejo de tus ojos proyectó su sombra. Y, de repente, ya no me sentí solo, único.

Alejandro Delgado Fiore, 1 ESO A 



El acto concluyó con un vídeo muy emotivo sobre el trabajo realizado en la biblioteca a lo largo de este intenso curso 2015-2016. Son muchos los momentos que hemos compartido, mucho el esfuerzo por parte de todos y la ilusión, y el entusiasmo, y... Muchísimas gracias por hacerlo posible. Esperamos ansiosos vuestras historias para el próximo curso.

Si queréis ver el vídeo del acto pinchad aquí.
Y para ver el vídeo que recoge los mejores momentos del curso en la biblioteca, pinchad en este otro.


domingo, 12 de junio de 2016

El poema de la semana

ME BASTA ASÍ

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).

Ángel González, Palabra sobre palabra, 1965

domingo, 5 de junio de 2016

El poema de la semana

Del 6 al 10 de junio

SONETO DE LA DULCE QUEJA

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río 
con hojas de mi otoño enajenado.

FEDERICO GARCÍA LORCA