lunes, 15 de enero de 2018

Entre son et sens




Le cycle des mois (fresques de la tour de Santa Maria dell Aquila, Trento)

LES MOIS DE L’ANNÉE 

Janvier pour dire à l’année “ bonjour”
Février pour dire à la neige “il faut fondre”
Mars pour dire à l’oiseau migrateur “reviens”
Avril pour dire à la fleur “ouvre-toi”
Mai pour dire “ouvriers nos amis”
Juin pour dire à la mer “emporte-nous très loin”
Juillet pour dire au soleil “c’est ta saison”
Août pour dire “l’homme est heureux d’être homme”
Septembre pour dire au blé “change-toi en or”
Octobre pour dire “camarades la liberté”
Novembre pour dire aux arbres “déshabillez-vous”
Décembre pour dire à l’année “adieu,bonne chance”
Et douze mois de plus par an , mon fils,
Pour te dire que je t’aime. 

Alain Bosquet. 

Poème et tableau choisis par Rosalía Montoya

domingo, 14 de enero de 2018

Ven, que te dé un verso

Del 15 al 19 de enero








Celebración menor


Cada día de enero
yo hago de mi vida un exorcismo
aquí en la Polinesia,
y un buzo adolescente flota azul
por una perla enorme,
enorme como el hambre.

Varios días al año
hago hermosos poemas
que tratan de mi ombligo,
y aquí y en Bangladesh,
en Lesbos o en Bagdad,
en los verdes y negros
infiernos colombianos,
flotan niños sin nombre,
cifras que Dios ignora:
tienen ojos de perro,
sonrisa de otro mundo.

Varias veces al día
me veo envejecer frente al espejo,
y aquí, junto a los templos de Bangkok,
en Zaire y Rumanía,
aquí, en las millonarias
filas de la pobreza,
es un extraño el ángel de la guarda.


MIGUEL ÁNGEL BARRERA MATURANA

sábado, 13 de enero de 2018

Lecturas para el invierno



    Resulta atractiva y sugerente la perspectiva del tiempo más lento que ofrecen las vacaciones en invierno, con momentos de sillón y cobijo del frío tras el cristal; momentos de quedarnos solos en buena compañía de libros.

Desde la Biblioteca del IES Aricel queremos haceros llegar nuestras propuestas de lecturas para el alumnado y para sus familias, deseando que os protejan del frío.

*Nuestras recomendaciones incluyen algunas obras de La mochila violeta 







“Lo que contuvieran esos libros, en el fondo poco importaba. Lo que importaba era ante todo lo que sentían al entrar en la biblioteca, donde no veían las paredes de libros negros sino un espacio y unos horizontes múltiples que, nada más pasar la puerta, los arrancaban de la vida estrecha del barrio”.

Albert Camus, El primer hombre

jueves, 11 de enero de 2018

ARQUEOBIBLIO

5.

4 de noviembre de 2014

"Arqueobiblio"




Hoy viajamos, de la mano de la profesora Conchi Torres, al tiempo de nuestras primeras lecturas, esas que nos abrieron a un mundo maravilloso del que después ya no hemos querido salir.

"Mis primeros recuerdos como lectora se remontan al año en que aprendí a leer. Como desde pequeña me contaban cuentos y pasaba horas y horas contemplando las ilustraciones tan bonitas, mi deseo por ser yo la que leyera esas historias hizo que me acercara a ellas con gran ilusión (aunque muchas me las sabía de memoria). Especialmente me acuerdo de dos volúmenes llamados “LEYENDAS MARAVILLOSAS”; ahí estaban: 'El pájaro hablador', 'Las tres naranjas', 'La princesa de los juncos', 'El hilo mágico' y tantas otras. Todas me trasladaban a un ambiente maravilloso que me servía para imaginar mundos nuevos por descubrir y aún hoy las recuerdo con emoción y ternura. Agradezco a mi tía y a mi madre sus cuentos antes de dormir, porque eso fue el germen de mi amor por la literatura. Y así lo he hecho yo con mis hijos, pues siempre supe que no podía privarlos de un placer tan hermoso.

lunes, 8 de enero de 2018

Ven, que te dé un verso

Ilustración de Chris Sheban

                                                                                                                Del 8 al 12 de enero de 2018

NIÑOS Y ADULTOS

A los diez años creía
que la tierra era de los adultos.
Podían hacer el amor, fumar, beber a su antojo,
ir a donde quisieran.
Sobre todo, aplastarnos con su poder indomable.

Ahora sé por larga experiencia el lugar común:
en realidad no hay adultos,
sólo niños envejecidos.

Quieren lo que no tienen:
el juguete del otro.
Sienten miedo de todo.
Obedecen siempre a alguien.
No disponen de su existencia.
Lloran por cualquier cosa.

Pero no son valientes como lo fueron a los diez años:
lo hacen de noche y en silencio y a solas.

JOSÉ EMILIO PACHECO